Historia
27 de sep de 2026

Diez mujeres han muerto, pero la policía aún no puede decir si hay un asesino en serie responsable

El hallazgo de un décimo cuerpo cerca de Johannesburgo ha intensificado el temor a la presencia de un asesino en serie, mientras la policía recalca que las similitudes entre los casos aún no han demostrado la existencia de un sospechoso común.

El hallazgo del cuerpo de una décima mujer cerca de Johannesburgo ha profundizado el temor público de que un asesino en serie pueda estar operando en la zona. Sin embargo, los investigadores se enfrentan a una realidad más complicada: los asesinatos comparten características inquietantes, pero las pruebas no han establecido que estén relacionados.

La policía comenzó a examinar los casos después de que tres mujeres fueran encontradas muertas en julio y agosto a aproximadamente 4,3 millas unas de otras, en Ekurhuleni, al este de Johannesburgo. Otros seis cuerpos fueron descubiertos en un periodo de 10 días a comienzos de este mes, lo que provocó alarma nacional y un llamado a las mujeres a extremar la precaución. Un titular de una fuente de tendencia conservadora presenta la historia como una investigación aún en curso, haciendo hincapié en que los asesinatos siguen sin resolverse en lugar de declarar que un asesino en serie es el responsable.

La postura de la policía es deliberadamente más limitada. Los agentes han identificado similitudes en algunas de las muertes, pero dicen que no han encontrado pruebas concluyentes de que una persona o grupo estuviera detrás de ellas. Dos mujeres detenidas por la muerte de la novena víctima han sido acusadas de asesinato, aunque la policía afirma que no las ha relacionado con los demás casos. El comisario provincial de policía describió ese asesinato como probablemente aislado, aunque reconoció que no podían descartarse otras conexiones.

Las víctimas encontradas antes del sábado eran mujeres de entre 20 y 30 años; varias estaban desnudas o parcialmente vestidas y habían sido abandonadas en zonas abiertas cerca de carreteras principales. Investigadores de la Unidad de Psicología Investigativa de la policía, que se ocupa de delitos violentos complejos y en serie, se han sumado a la investigación.

Las autoridades dieron pocos detalles sobre la décima víctima y solo dijeron: «Solo podemos confirmar el hallazgo del cuerpo». Esa cautela contrasta con la creciente presión pública en torno al caso. En un país que ya enfrenta niveles excepcionalmente altos de delincuencia violenta y violencia contra las mujeres, la pregunta central sigue sin respuesta: ¿estos asesinatos separados están revelando una crisis de seguridad más amplia o forman parte de un único patrón que los investigadores aún no han logrado descubrir?