Historia
30 de sep de 2026
El Manchester City califica su veredicto de culpabilidad de conspiración mientras el caso de la Premier League avanza hacia la apelación
El Manchester City rechaza la conclusión de una comisión independiente de que manipuló más de 900 millones de libras en ingresos y costes, y califica el caso de fundamentalmente defectuoso. El club ahora planea apelar mientras espera las sanciones.
El Manchester City se enfrenta a la posibilidad de importantes sanciones de la Premier League después de que una comisión independiente declarara al club culpable de más de 100 infracciones de las normas financieras, pero sus dirigentes afirman que el veredicto se basa en una premisa falsa y no en una conducta indebida probada.
La comisión concluyó que el City infló artificialmente los ingresos y redujo los costes en más de 900 millones de libras durante nueve años, supuestamente mediante acuerdos de patrocinio ficticios financiados en gran medida por Abu Dhabi United Group Investment & Development Ltd, el propietario del club. Esa conclusión representa la interpretación central de la Premier League: la estructura de patrocinio ocultó la financiación del propietario y distorsionó la situación financiera del club.
El director ejecutivo del City, Ferran Soriano, ofrece una versión opuesta. En un mensaje al personal, calificó el caso de «una teoría de la conspiración de la Premier League» y afirmó que se basaba en «una única acusación falsa».1 Soriano insistió en que los registros bancarios, las transferencias de dinero y los testimonios demostraban que los fondos personales del propietario no fueron canalizados secretamente hacia el club a través de patrocinadores de Abu Dabi.1
Por tanto, el contraste no se limita a las interpretaciones contables. La comisión considera que los patrocinios son pruebas de un plan deliberado; el City sostiene que el proceso ignoró pruebas materiales y produjo una conclusión poco segura. Soriano afirmó que los abogados del club apelarían alegando «errores claros y materiales de derecho, de principio y de hecho».1
El City aún debe esperar una audiencia separada para determinar las sanciones. Su confianza en que el veredicto pueda ser revocado choca ahora con la magnitud de las conclusiones de la comisión, dejando el futuro competitivo del club —y la credibilidad de la aplicación de las normas de la Premier League— supeditados a la apelación.
El material suministrado desde el lado conservador no ofrece una visión alternativa del caso del City; se refiere a la decisión de Stelco de paralizar parte de una planta siderúrgica canadiense, alegando «incertidumbre del mercado» y posibles repercusiones para 500 empleados.2