Historia
19 de oct de 2026

La sorprendente derrota de Auburn deja al descubierto el costoso colapso de Georgia en la cima

Auburn remontó un déficit inicial de 14 puntos para derrotar al No. 1 Georgia por 27-24 con un gol de campo en el último segundo, poniendo fin al largo dominio de los Bulldogs sobre rivales no clasificados y sumiendo a la clasificación nacional en el caos.

Auburn convirtió un partido que parecía pertenecerle a Georgia en el recordatorio más reciente de que el primer puesto del fútbol americano universitario no ofrece protección contra un colapso repentino. Los Tigers remontaron un déficit de 14 puntos y ganaron 27-24 con un gol de campo de 34 yardas de Alex McPherson cuando se agotaba el tiempo.

El resultado fue significativo más allá de la rivalidad. Georgia se convirtió en el equipo No. 1 que pierde contra un rival no clasificado en semanas consecutivas, después de la derrota de Texas ante Oklahoma. También puso fin a la racha de nueve victorias de Georgia contra Auburn y a su racha de 53 partidos contra equipos no clasificados. La derrota deja la cima del panorama nacional abierta a contendientes como Notre Dame, Miami y Ohio State.

Las dos versiones presentan la sorpresa de manera diferente. La primera enfatiza la respuesta física de Auburn después del rápido comienzo de Georgia: el quarterback Byrum Brown corrió para 115 yardas y un touchdown, añadió un pase de touchdown y lideró un ataque terrestre que superó al de Georgia por 192-113. Auburn anotó 24 puntos sin respuesta después de quedar abajo 14-0, convirtiendo su ofensiva basada en la carrera en la fuerza definitoria del partido.

La segunda versión se centra más claramente en el desmoronamiento de Georgia. Después de una serie de 13 jugadas y 94 yardas que terminó en touchdown y empató el partido, el quarterback Gunner Stockton perdió el balón con 58 segundos restantes, mientras Georgia estaba en posición de buscar un gol de campo ganador. Auburn avanzó entonces 22 yardas en tres acarreos antes de que una penalización por golpear al pasador colocara a McPherson en posición de patear.

El entrenador de Georgia, Kirby Smart, reconoció que su equipo contribuyó a su propia derrota, citando “tres pérdidas de balón y penalizaciones críticas”, así como “penalizaciones inoportunas, atípicas e indisciplinadas”. El entrenador de Auburn, Alex Golesh, por el contrario, presentó la victoria como el comienzo de una reconstrucción: “Vamos a reconstruir Auburn hasta llevarlo al lugar que todos quieren, un partido a la vez”.