Historia
22 de oct de 2026
El veredicto de 25.000 millones de dólares contra Meta en Nuevo México enfrenta la rendición de cuentas sobre la privacidad con las acusaciones de censura
El histórico fallo de Nuevo México contra Meta plantea la privacidad de los datos como una cuestión de responsabilidad corporativa, mientras la empresa sostiene que el caso castiga la libertad de expresión y amenaza su capacidad para operar.
El fallo de 25.000 millones de dólares de Nuevo México contra Meta ha convertido una disputa de privacidad de larga duración en una prueba más amplia de hasta dónde pueden llegar los estados al sancionar a empresas tecnológicas por engañar a los usuarios.
El caso refleja dos interpretaciones claramente divergentes. Las autoridades de Nuevo México sostienen que Meta engañó a los consumidores sobre cómo se compartía su información personal, incluidos datos vinculados al escándalo de Cambridge Analytica. Un jurado determinó que Facebook hizo afirmaciones falsas o engañosas sobre el control de los usuarios y las prácticas publicitarias, mientras que el juez Francis Mathew resolvió que las comunicaciones de los altos ejecutivos formaban parte de “una estrategia coherente diseñada para engañar al público”.1
El fiscal general Raúl Torrez presentó el veredicto como una advertencia a Silicon Valley, calificándolo de “uno de los veredictos estatales más cuantiosos, si no el más cuantioso, contra una empresa en la historia de Estados Unidos”.1 Argumentó que el caso no se refería simplemente a una filtración o a una empresa, sino a si las corporaciones pueden engañar a los consumidores sobre sus datos personales sin consecuencias significativas. Debido a que Nuevo México destina las sanciones de protección al consumidor a la educación, la indemnización podría finalmente apoyar a las escuelas del estado, aunque se espera que una apelación retrase cualquier pago.
La postura de Meta es fundamentalmente distinta. La empresa sostiene que la teoría de aplicación de la ley de Nuevo México va más allá de la regulación de la privacidad y amenaza la expresión protegida. El director jurídico, C.J. Mahoney, afirmó que el fallo “hace prácticamente imposible hacer negocios en el estado de Nuevo México” y describió la demanda como un intento de “imponer un impuesto a la expresión”.1 El enfoque conservador también hace hincapié en una violación de la ley de protección al consumidor de Nuevo México, en lugar de en un ajuste de cuentas más amplio con el modelo de negocio de la empresa.2
Ese contraste es central en la disputa: Nuevo México considera necesaria una sanción de magnitud disuasoria para cambiar el comportamiento corporativo, mientras que Meta ve una expansión inconstitucional y poco práctica del poder estatal. La indemnización concedida por el jurado superó el máximo de 3.400 millones de dólares propuesto por Meta, pero quedó por debajo de los hasta 40.000 millones de dólares solicitados por el estado, dejando la próxima batalla en manos de los tribunales de apelación.