Historia
23 de oct de 2026

La protección fiscal de Zuckerberg en California expone el dilema multimillonario de Meta

Meta afirma que un nuevo plan de acciones sin derecho a voto protege el control de Mark Zuckerberg y lo mantiene en California, pero el acuerdo ha intensificado el escrutinio sobre un impuesto propuesto a la riqueza de los multimillonarios.

La decisión de Mark Zuckerberg de permanecer en California se ha convertido en una prueba de si el estado puede gravar a sus residentes más ricos sin ahuyentarlos a ellos y a sus empresas. La respuesta de Meta es un compromiso corporativo: preservar el poder de voto de Zuckerberg mientras le ofrece una forma de cubrir una posible factura fiscal.

Meta creó una nueva clase de acciones Clase C sin derecho a voto que permitiría a Zuckerberg vender hasta el 20 % de las acciones que se le concedan, incluso para pagar cualquier obligación tributaria conforme a la Proposición 40. La medida propuesta impondría un impuesto del 5 % a los californianos con un patrimonio superior a 1.000 millones de dólares; se estima que la fortuna de Zuckerberg ronda los 225.000 millones de dólares.

El acuerdo también compromete a Zuckerberg a permanecer en el estado durante ocho años, salvo circunstancias imprevistas. El consejo de administración de Meta argumentó que su liderazgo sigue siendo fundamental para la estrategia y las ambiciones de la empresa en materia de inteligencia artificial, al tiempo que subrayó que el plan de acciones tenía «muchos factores determinantes» y no debía atribuirse a un único asunto.

Esa explicación ha hecho poco por acallar el debate político. Los partidarios de la Proposición 40 consideran el acuerdo una prueba de que la riqueza de los multimillonarios es lo bastante grande como para justificar su tributación, y de que las estructuras corporativas pueden suavizar, en lugar de eliminar, la carga. Los detractores señalan la reubicación de otros multimillonarios del sector tecnológico, incluidos los cofundadores de Google Larry Page y Sergey Brin, como una advertencia de que California corre el riesgo de perder talento e inversión.

El enfoque conservador es más limitado, pero políticamente contundente: Meta ha alcanzado un acuerdo diseñado para mantener a su director ejecutivo en California. La versión liberal hace hincapié en las implicaciones de evasión fiscal y en el uso inusual de participaciones corporativas para acomodar las finanzas de un ejecutivo. Ambas perspectivas coinciden en la importancia de Zuckerberg para Meta; difieren en si esa importancia justifica una protección especial frente a una política dirigida a los ultrarricos.

Encuestas recientes mostraron que la Proposición 40 tenía una ligera mayoría en contra, con un 46 % a favor y un 43 % en contra. Cualquiera que sea el resultado de la votación, la presentación de Meta ha hecho tangible el debate sobre el impuesto a la riqueza: California ya no discute sobre un éxodo abstracto de multimillonarios, sino sobre el precio de conservar a uno de sus residentes más poderosos.